1.12.22

¡Costa Rica, qué dolor! 😥⚽🔥


28.10.22

Fiasco Total: Woodstock 99


Terminé de ver Fiasco Total: Woodstock 99 en @netflix anoche. Me dije a mí mismo que vería solo un episodio y luego otro hoy y el último mañana. ¡Menos mal que solo fueron tres episodios porque transcurrieron como un solo episodio sin darme cuenta!

A mi parecer, uno de los mayores problemas de W99 fue que los productores ignoraron el cambio generacional y cultural de los últimos 30 años a partir del W69. El clima político también era muy diferente. Los que presenciaron W99, en su mayoría GenX, no tenían una conciencia políticamente contracultural como la tenían sus padres en los 60. De pancartas como "Make love not war" a "Show me your tits" hay un largo trecho.

Y la evolución musical del rock en ese mismo tiempo nos dio a presenciar (a través de netflix en mi caso) a un animal completamente distinto de lo que vieron y escucharon nuestros padres en W69. 

Nada eleva los sentidos tan rápido como la música y nada los dispara al suelo tan igualmente.

Para mí, fue muy impresionante ver cómo se movían las masas con el impulso de la música cuando bandas como Korn o Limp Bizkit comenzaron su set en la tarima. Ciertamente, los que estuvieron ahí en medio de ese vaivén de metal desenfrenado tienen una experiencia única que contar. Era una marea humana, ¡no!, era más bien un tsunami humano activado por la música.

Si a mí, que lo miraba desde la comodidad de mi sofá, me parecía increíble, no puedo imaginarme cómo lo procesaron los que estuvieron allí viéndolo en tiempo real. En realidad, el documental hace un buen trabajo testimonial para que tengamos una idea desde adentro. Esos testimonios son sorprendentes.

Y esa reacción de la audiencia a la música de algunas de las bandas es un fenómeno muy particular. A fin de cuentas, no creo que la música sea la culpable. Hubo demasiados factores que llevaron a W99 a ser, como señala el título, el fiasco que fue.

5.6.22

A Little Tale of Two Books

During Lent 2022, I read The Art of War by Sun Tzu and The Screwtape Letters by CS Lewis. Both were outstanding reads. I have read Screwtape before, but it was the first time I “read” The Art of War (audiobook). I recognize that the AoW is perhaps an odd choice to pick up during Lent, but I just want to share some observations. 

 One of these books is fiction, the other nonfiction. Both books deal with warfare, one of them physical, the other, spiritual. As their plot develops, we see in both books a lot of reflection, strategizing, rationalization, conniving, manipulation, decisiveness and indecisiveness, leadership and lack thereof.

One of them deals with winning hearts and minds, the other, hearts and souls. The authors are skilfully adept at using psychological operations (psyop) to achieve their desired goals in their respective narrative. One terms its object as the enemy, the other as the patient. Both books are short literary works but pack a really hard punch in the gut. 

I could very well say that after reading both of them, they are basically the same book. Except that they aren’t. Both books in their own way, extend grace, but in only one of them that grace is redemptive.