26.1.10

Los Pilares de la Tierra


Terminé de "leer" (audiolibro)  Los Pilares de la Tierra el mes pasado (diciembre 2009). Me sorprendieron muchas cosas de esta magnífica obra. El autor es indiscutiblemente un maestro, un experto en el género de la narrativa; domina como pocos el arte de contar historias.

Ken Follett, el autor de Pilares, es muy famoso por sus novelas de suspenso y espionaje. Con Pilares, Follett se tomó un gran riesgo al lanzarse como autor de una novela histórica. Nunca se había aventurado a hacer algo como esto y probó ser un riesgo que le ha valido su obra más famosa hasta el momento después de una larga carrera como autor de famosas novelas de suspenso y espionaje.

La trama de la novela tiene de todo lo imaginable, verdadero amor y verdadero odio, complicadas luchas de poder político que se fundamentan en nada más que la avaricia, un servicio genuino y abnegado a Dios a la par de un oportunismo religioso del más bajo nivel.

El narrador muestra de una manera muy real—lo que hace de esta obra de ficción histórica una obra genial—las luchas diarias de la gente común y corriente en una época donde los señores feudales tenían prácticamente poder absoluto. Ante ese poder se levanta la Iglesia, o mas bien sus representantes, que a menudo no antagonizan a ese poder sino que se alían al mismo.

Follett, un ateo por convicción, hace que en la pugna entre el poder político en manos de una realeza ávida de acaudalar cada vez más y el poder religioso representado por el Padre Phillip y su orden de monjes franciscanos, salga vencedora nada más y nada menos que Dios, la Iglesia Católica y el bien común.  

La novela está tan bien construida que es posible palpar la mano providencial de Dios en los eventos que transcurren en un período de alrededor de 50 años o más. Uno de los personajes principales de la novela lo es la misma Catedral de Kingsbridge, a la que alude el título de la obra, Los Pilares de la Tierra. ¿Quién hubiera pensado que en la Inglaterra de la Edad Media construir una catedral resultaría una empresa tan política como religiosa? Dependiendo de quien estuviera en el poder, la catedral sería un instrumento de poder político al servicio de la realeza o un instrumento de poder religioso al servicio de Dios y el pueblo.

El desarrollo de los personajes es encomiable. Sus sufrimientos y alegrías son tan reales que se nos hace demasiado fácil identificarnos con ellos. Se les puede ver claramente sobreviviendo en medio de sus situaciones cotidianas en esa lucha humana que une a una generación tras otra sin importar nuestro lugar de origen.

Una vez comienzan todos esos personajes, tanto protagonistas como antagonistas, a desfilar frente a nosotros nos resulta difícil desligarnos de ellos. Llegamos a odiarlos y a amarlos según su rol en la novela, y sobretodo, y aquí el autor tiene gran mérito, permanecen con nosotros en nuestra memoria por largo tiempo una vez nuestros ojos, pero no nuestra mente, llegan al punto final de la obra.

12.1.10

El agua no siempre es refrescante

Hace muchos años mi padre nos llevo a mi hermano y a mí al cumpleaños de uno de sus amigos. Recuerdo que había mucha gente y el ambiente era muy alegre. Era una casa amplia que parecía ser una casa de campo. La casa también tenía una piscina (una alberca). Los niños y jóvenes que estábamos allí disfrutamos muchísimo de la piscina.

En un momento dado mi padre y varios de sus amigos decidieron coger (agarrar) a su amigo cumpleañero y echarlo a la piscina con todo y ropa. Tan pronto como el cumpleañero se dio cuenta del complot, comenzó a correr a la vez que se quitaba los zapatos y la ropa para no ser arrojado al agua con todo lo llevaba puesto. Lo alcanzaron justo al llegar a la piscina y lo arrojaron al agua. Varios de los amigos del cumpleañero cayeron al agua en la parte profunda de la piscina incluyendo a mi padre.

Había un gran problema. Mi padre no sabía nadar y comenzó a tratar de salir del agua sin saber cómo por lo que comenzó a ahogarse. Yo era un niño de escuela primaria. Tal vez en quinto o sexto grado.

Es muy difícil para un niño de quinto o sexto grado ser el salvavidas de un adulto, pero se trataba de mi padre. Así que yo, niño y flaquito como era (ya no soy niño pero sigo flaquito) y, a diferencia de mi padre, sabiendo nadar, grite "¡Se ahoga!" y me tiré al agua con la intención de salvar a mi padre porque era mi padre y aunque me dio miedo verlo luchar para salir del agua, me dio mucho más miedo perderlo. Tuve que hacer algo y por eso me tire al agua, pero no pude rescatar a mi padre. Lo rescataron sus amigos. Le salvaron la vida sacándolo del agua.

Mi padre, una vez fuera del agua, tocía y se reía porque después de todo el objetivo era arrojar a su amigo cumpleañero al agua. Creo que todos se divirtieron con eso y fue evidente. Pero creo que nadie se dio cuenta del gran susto que pasé al ver a mi padre bajo el agua tratando de salir sin saber cómo. Así mismo, mi alivio fue grande al ver a mi padre fuera del agua.

Si yo hubiese sido el único que se encontraba en la situación de rescatar a mi padre, me hubiese arrojado al agua para tratar de salvarlo comoquiera. Pero creo que en vez de salvarlo nos hubiésemos ahogado los dos ya que yo no hubiese podido rescatarlo y él en su desesperación se hubiese aferrado fuertemente a mi tratando de subir a la superficie para respirar. Hubiese sido una doble tragedia, pero no lo fue gracias a que los amigos de mi padre estaban allí.

Nunca olvidaré ese día en que por un instante el agua pudo haber acabado con la vida de mi padre y tal vez con la mía si las circunstancias hubiesen sido otras. Un instante que significaba la muerte para una persona fue también un instante que significaba la vida para la misma persona. En ese instante en que mi padre fue alzado del agua, aunque en verdad no había muerto, volvió a vivir. Nunca se está tan consciente de la vida como cuando nos toca estar muy cerca de la muerte. Y el agua no siembre es refrescante, pero cuando lo es ¡qué diferencia hace en nuestras vidas!

11.1.10

The S word

Yesterday. Aixa and our three oldest boys are on their way home from church. Lorenzo stayed behind with me because he had asked me if he could go play in the church's playground for just "one minute". I told him yes, but also tried to convince him that it was too cold to play outside. He brushed it off saying, "just one minute, dad", his characteristic emphasis on 'one'.

"One minute" turned out to be more than a few minutes and I'm freezing my lips, my ears ache and my behind is giving me warning signs of hypothermia even though Lorenzo has me chasing him all over the playground. The little camper is not thinking about cold, I'm not sure he is feeling it either. He is having fun... with dad. So I must amuse him in spite of the God forsaken weather of these parts.

Once I convince him that he is too cold to keep playing outside, we leave. In the car I ask him, "Lorenzo, would you like a hot cocoa?" (Keep in mind, dear reader, that I don't speak English to my child. He speaks English to me, though.) He nods happily and we head to Borders.

On the way there, Lorenzo says,
"Dad, mom said the "s" word."
"Mom said what?"
"The "s" word."
"Really?"
"Yes, she did."

Pregnant pause in which I scan my lingo section of the brain and come up with the words "stupid" and "sh*t". I'm puzzled. Mom doesn't say any of those words. I don't scan for any other words.

Pregnant pause three months later. "Should I ask him to tell me what the "s" word is?" I hesitate, but go for it. I'm realizing that I may put my four year old child in a difficult situation by asking him to tell me this "s" word mom said. I don't demand to know. I ask very non-interestingly. "So Lorenzo, what is the "s" word mom said?" Lorenzo shoots point blank, "I'm not saying," followed, with his characteristic emphasis, by "it's suuuper bad!"

With a sigh of relief and contained laughter I tell him, "Well done, Lorenzo. Thanks for not saying the "s" word. Well done."

We reach our destination, step out of the car, go to Borders Cafe to get our cocoalicious drinks. (If you like hot cocoa, try the Cocoa Trio from Borders. You won't regret it.) Once we get home after a good time at Borders, I find out from mom what the "s" word was. "Heck" as in "what the heck"!

6.1.10

The Magic Kingdom: Random thoughts on a visit to Walt Disney World in Orlando, Florida

1. Walt Disney, the man, was not only a genius. He was a visionary genius.
2. The economy doesn't exist in the Magic Kingdom. Period!
3. You're either inside or outside this kingdom. There is no halfway in or halfway out.
4. If you're inside this kingdom, you're at the mercy of its king, a rodent who rules with an iron hand. (I'd say in a heartbeat that this rodent king is a tyrant, but tyrants seldom bring so much happiness to so many of their subjects.)
5. Everyone (mostly everyone) inside the kingdom submits quite willigly to the rule of the rodent king.
6. M-I-C-K-E-Y M-O-U-S-E! It was startling to see so many happy people in one place, including me and my family.
7. Ironically, there were also quite a few unhappy people in the Magic Kingdom both big and small, including me and my family!
8. Not even the MK is a sure recipe for happiness.
9. Long lines are evil. (I'd recommend to God anyday to put Satan in a very long line in hell on Judgement Day! See how he enjoys that!)
10. Entertainment is a value in nearly every culture. The United States is the entertainment capital of the world. Few, very few places in the world will contend with a Hollywood or Vegas or, yep, the MK at the business of entertaining people. There's even an MK in Tokyo and another one in Paris! (Mickey loves his sushi and them French fries!)
11.There's good and bad entertainment. Moreover, there's true and false entertainment. Entertainment can be liberating, but it can also enslave our senses, our minds and our souls. I wonder which one's which for the many who visit the MK.
12. Walt Disney's original vision for Disneyland/World sprang from his quest to find "a place where a dad could have some fun with his kids". It was a vision that stemmed from strong family values. The MK is a place that celebrates the family.
13. I saw so many different people and heard so many different languages while walking the streets of the MK. To his credit, his highness, the rodent king, has one of the most diverse kingdoms in the whole world.
14. God gave Walt Disney, his imagination and creativity to the world. But Disney pales when compared to what God had given long before the 20th century. Given with a much higher purpose than to entertain us. Interestingly, it all also had to do with a kingdom. Unlike the MK, an everlasting kingdom.

4.1.10

La flor marchita

cspellot
27 de diciembre de 2009

Te sembraron en la más
fértil de las tierras.
Ternura en riqueza.
Belleza en potencia.
Y la tierra te amó
con ganas.
Te dio sus entrañas
por ser su única flor.
Tus pétalos brillaron aliados
del sol.
Tu tallo erguido más alto
que otras
agarrando la tierra las raíces
de tu alma con locura, con pasión.
Y enraizada la tierra en tu infierno
te amó.
No te robó el viento tu velo.
No quemó tu piel el sol.
Te cortaron de raíz y te abandonó
la tierra sin quererlo.
Se quedó con ganas gimiendo.
Toda locura. Toda pasión.